¡Manos a la obra!

Martillo, serrucho, pinzas y tornillos. Cuando se rompe un juguete o algún aparato funciona mal, las herramientas nos dan la solución: sólo hay que encontrar dónde está el problema, cuál es la herramienta más adecuada para resolverlo y poner manos a la obra.

Pero…¿Cuál es la herramienta ideal para usar cuando tenemos un problema con alguien? ¿Y cuando tenemos un problema con nosotros mismos? ¿Cómo resolvemos las situaciones que nos ponen tristes o nos enojan?

Shabat nos ayuda a responder la pregunta: nos regala un momento para pensar, para dedicarnos a nosotros mismos. Es un día entero para descansar, conversar, pedir perdón y agradecer por la semana que se terminó. Shabat nos permite poner la mente en acción y reflexionar sobre lo que hicimos bien y mal durante la semana, lo que nos gustaría cambiar y lo que elegimos continuar haciendo.

Propuesta:

En este juego, vas a encontrar diferentes dibujos acerca de lo que está bien hacer y lo que es mejor no hacer. ¿Te animas a decidir qué hacer y qué no?